Conocer la situación actual, sus fortalezas y los aspectos que necesitan atención.
Saber qué hace falta y dónde conviene concentrar esfuerzos.
Enfocar presupuesto y tiempo en los temas que realmente importan.
Tener una visión clara y sencilla para apoyar decisiones.
Contar con un plan ordenado de acciones para avanzar.
Conocer el estado de las capacidades incluidas en el alcance.
Identificar los aspectos que necesitan fortalecerse.
Mejorar la forma de conocer y evaluar terceros y contrapartes, cuando aplique.
Facilitar a la gerencia la comprensión de los principales hallazgos.
Definir acciones y prioridades para avanzar.
Entender qué situaciones relacionadas con la tecnología podrían afectar la operación.
Visualizar los riesgos más relevantes.
Organizar los riesgos identificados para facilitar su seguimiento.
Saber cuáles requieren atención primero.
Definir acciones concretas para reducir o controlar los riesgos prioritarios.
Identificar riesgos antes de que una nueva solución entre en operación.
Definir qué debe tener el proyecto para funcionar de forma más segura.
Detectar puntos que podrían generar problemas de seguridad.
Conocer qué debe corregirse o fortalecerse.
Facilitar decisiones sobre el proyecto.
Conocer cómo están protegidos la información y los servicios en la nube.
Identificar oportunidades para mejorar la organización de los servicios Cloud.
Visualizar los principales riesgos del entorno.
Identificar aspectos que necesitan atención.
Definir prioridades para mejorar la seguridad y el control.
Conocer cómo se administran usuarios y permisos.
Identificar riesgos de cuentas con permisos especiales.
Detectar dónde existen mayores riesgos.
Identificar problemas en usuarios, permisos y privilegios.
Definir cómo debería funcionar la gestión de accesos.
Establecer por dónde empezar y qué avanzar después.
Conocer cómo controla actualmente la empresa el acceso a sus recursos.
Identificar qué capacidades ya existen y cuáles necesitan fortalecerse.
Definir cómo debería funcionar el acceso seguro.
Identificar las medidas más importantes para comenzar.
Organizar la evolución por etapas y prioridades.
Entender cómo están organizados los principales componentes de tecnología y seguridad.
Definir cómo debería evolucionar la empresa.
Conectar tecnología, seguridad y necesidades del negocio.
Contar con criterios para tomar mejores decisiones futuras.
Definir una ruta para pasar de la situación actual a la deseada.
Identificar qué procesos y servicios son realmente importantes.
Conocer las dependencias que pueden afectar la operación.
Definir tiempos y necesidades de recuperación según el alcance.
Conocer qué tan preparada está la empresa para responder y recuperarse.
Identificar qué debe fortalecerse.
Definir alternativas para recuperar capacidades críticas.
Establecer prioridades para mejorar respuesta y recuperación.